Vainilla con mango, la locura de mi mente

Algunas veces mi mente juega conmigo y como debe de ser yo me dejo seducir por ella, era un miércoles  cuando me llego un antojo casi insaciable de comer algo dulce, lamentablemente no tenía nada cerca.

No sé si les pasa, que el deseo es tanto que hasta haces el plan para llegar a él:

Pasos para ir por algo dulce NIEVE DE VAINILLA:

  1. Salir a comer
  2. Caminar 3 cuadras
  3. Comer en el lugar de la sopa de tortilla (últimamente soy fan de esa sopa) la que esta a un costado de la nevería ❤
  4. Terminar mis alimentos
  5. Ir por una pequeña, gran bola de helado
  6. Disfrutarlo en el camino de regreso al trabajo
Quería algo dulce, era todo
Quería algo dulce, era todo

Mi plan, ya estaba hecho, ya tenia mi ruta y como llegar a mi objetivo, estaba claro. De pronto como angel enviado del cielo llega una compañera de trabajo y me da la buena noticia, trajo paletas heladas para todos, de muchos sabores, incluido, ajá Vainilla.

Adiós plan, ya tenia mi solución:

  1. Ir a comer
  2. Regresar a comer paleta… Felizmente.

De tener tantos pasos se resumieron a tan solo dos y así lo hice, comí y regrese; antes de que fuera demasiado tarde me fui por mi paleta, amarilla y hermosa, comencé a comerla. Podía sentir el sabor dulce de aquel postre, la suavidad de su consistencia y como se iba deshaciendo con el calor de mi boca, era un momento de plenitud en ese momento, no había preocupaciones, no tenía porque estar pensando en otra cosa… Hasta que paso algo que no esperaba, comencé a descubrir pequeños hilitos gruesos dentro de su cuerpo, de esos como los que tiene el mango, pero, ¿Qué hacen esos pequeños hilos en mi paleta de Vainilla (hay que hacer énfasis que no había la posibilidad de que fuera una paleta de otro sabor) no era posible el color era de vainilla y el sabor (la volví a probar) era de vainilla, así que le pregunte a mi compañera:

-Oye compañera, ¿Había paletas de vainilla?- le dije en tono cómico, para lo que me contesta -No, las amarillas son de mango- segura de sí

Mango, mango, mango
Mango, mango, mango

Comencé a reír para mi, mi mente, cumplía mi capricho o quizá yo cumplía el capricho de mi mente, no sé que tan bueno/malo sea eso, donde yo pueda controlar lo que pruebo, lo que busco, a lo que voy, por un lado lo vi como un espejismo, me ilusiono con espejos o quizá sea que deseo tanto algo que lo obtengo no importa el medio. Aún no lo sé, pero, de que la paleta estuvo deliciosa, eso que ni qué.

Mi mente juega conmigo y yo me dejo seducir
Mi mente juega conmigo y yo me dejo seducir

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